El miércoles 10 de septiembre, en la frontera entre Suiza y Francia, empezó a funcionar el colisionador de hadrones, una máquina que ayudará a entender las leyes de la física. Tiene 27 km de diámetro, construirla demoró 20 años y costó U$S 6.000 millones. Ocho argentinos participan del proyecto.
Y el hombre creó la máquina. Pero, esta vez, se trata de la más grande, la más compleja y la que será capaz de dar nuevas pistas para encontrar respuestas a varios interrogantes antiguos de la humanidad. ¿Cómo empezó todo? ¿Cuáles son las leyes que rigen el funcionamiento del Universo? El 10/09 entró en funciones el Gran Colisionador de Hadrones (LCH, según su nombre en inglés) --también conocido como "acelerador" a secas o como la "máquina de Dios", por su foco puesto en recrear los orígenes del Cosmos--, una súper máquina que será utilizada para poner en marcha el mayor experimento científico jamás realizado. Para entender qué es, para qué sirve y por qué se llama así este instrumento capaz de acelerar y hacer chocar partículas, vale la pena escuchar al físico y divulgador científico Alejandro Gangui: "Esta máquina puede recrear la condiciones más primordiales y más energéticas que, se piensa, hubo en el Universo embrionario. El LCH, en particular, permite recrear el Universo cuando tenía apenas una millonésima de millonésima de segundo". "El LCH hará colisionar (chocar) --con energías nunca imaginadas-- partículas relativamente pesadas (protones, como los que se encuentran en los átomos que forman nuestros cuerpos) y, a partir de esos choques, producirá una lluvia de nuevas partículas de energía extremadamente alta. Entre ellas quizás se encuentren algunas cuya existencia aún no ha sido comprobada como, por ejemplo, la tan buscada 'partícula o bosón de Higgs'", detalla Gangui sobre su funcionamiento. Lo de "hadrones" es porque los protones (las partículas que van entrar en choque) son un tipo de hadrón.
El bosón que menciona Gangui también es conocido como "partícula divina o de Dios" porque permitiría explicar el mecanismo del origen de la masa de las partículas. De allí lo de "máquina de Dios". La idea de hacer que las partículas choquen para luego estudiar los resultados de esa colisión nació en la década del 30 y es la base del funcionamiento de estos aceleradores, que se vienen construyendo desde los años 50. Cuanto más grandes sean estos colisionadores, más detalles se pueden obtener sobre el Universo en pañales.
De la UBA y de la Universidad de La Plata son los argentinos que están trabajando en la "máquina de Dios". Por la Universidad de La Plata: María Teresa Dova, Fernando Monticelli, Xavier Anduaga y Martín Tripiana; y por la UBA: Ricardo Piegaia, María Laura González Silva, Gastón Romeo y Francisco González Pinto. Los científicos quieren provocar pequeñas colisiones de gran energía a velocidades cercanas a la de la luz, en un intento de recrear a pequeña escala el calor y la energía del Big Bang, un concepto sobre el origen del universo que domina la ciencia. El Big Bang habría ocurrido hace 15.000 millones de años cuando un objeto inimaginablemente denso y caliente del tamaño de una moneda pequeña explotó en el vacío, desprendiendo materia que se expandió rápidamente en forma de estrellas, planetas y eventualmente vida en la Tierra. El LHC funcionando a toda velocidad, logrará manipular hasta 600 millones de colisiones por segundo, con protones viajando al 99,99 por ciento de la velocidad de la luz.
Explicación del Dr. Peralta, físico santiagueño. Producción de Diario Panorama.
Si vas a utilizar algún texto del blog mándame antes un mail para pedir permiso y si te lo doy espero que también hagas un enlace a la nota que citarían.
Gracias.
15 sept 2008
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5 comentarios:
LOQUISIMO! Que cosas eh? Impresionante hasta donde puede llegar la mente humana.
Beso Border! =)
Amén!
ufa... si era entre suiza e italia tendriamos que haberle pasado por al lado este finde... jejeje
Mmmm... creo que los 27 kilómetros son de longitud, no de diámetro :P
uu, me recuerda a una gran historia de Asimov.
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